LA ESTRUCTURA DEL CONTRATO DE FINANCIACIÓN

La estructura del contrato de financiación

 

Javier Edwards Renard

En el mundo de los negocios, la financiación de éstos es clave para su éxito y eficiencia. En términos generales podemos señalar que los negocios y proyectos asociados a ellos se pueden financiar con capital propio, con créditos otorgados por entidades financieras o inversionistas, o mediante la colocación en el marcado de valores de bonos u otros títulos representativos de dinero.

En el ámbito de la financiación otorgada por bancos e instituciones financieras, el mecanismo clave por el cual el acreedor presta dinero al deudor, es el contrato de crédito o mutuo, el que podrá representar una operación de crédito de dinero o no, sujeta a la ley Nº 18.010, dependiendo de si se cumplen o no los requisitos establecidos en dicho cuerpo legal.

De acuerdo con el tipo de financiación, atendido su objeto, este podrá otorgarse a través de distintas variantes del contrato de crédito o mediante la sola suscripción de uno o más pagarés. En tanto que contrato de crédito o mutuo, este podrá consistir en:

  • Contrato de Crédito, bilateral o sindicado.
  • Línea de Crédito, bilateral o sindicada, rotativa o no rotativa.

El Contrato de crédito o mutuo es sólo bilateral cuando concurren a su otorgamiento el banco acreedor y un deudor. Este se convertirá en un crédito sindicado o club deal si concurren dos o más acreedores en aquellos casos en que por montos del financiamiento, límites de crédito o distribución de riesgo la operación no puede ser asumida por un solo banco o entidad financiera.

Asimismo, el contrato de crédito, normalmente documentado por  escritura pública (cuando es otorgado por bancos) y con la emisión de uno o mas pagarés, consulta una serie de variantes representadas por los términos y condiciones del mismo referentes a monto, tasa de interés (variable o fija), reajustabilidad, plazo, condiciones de desembolso, forma de amortización y pago de los intereses (periódico o bullet), etc.

A diferencia de los contratos de créditos que se otorgan a personas, con tendencia a ser instrumentos de adhesión, cuando se trata de financiaciones a empresas la documentación del financiamiento, esto es, el contrato de crédito, los pagarés, las garantías, mandatos de cobro, seguros, derivados asociados y todo aquello que haya sido requerido por el acreedor, da lugar a una intensa negociación que /i/ se inicia con la propuesta de crédito realizada por el banco o entidad financiera mediante una carta oferta y su respectivo term sheet, /ii/ pasa por la redacción de cada documento y su negociación, /iii/ hasta llegar al cierre de los mismos, lo que dará lugar al surgimiento de las obligaciones para las partes:

  • En el caso del acreedor, realizar los desembolsos comprometidos en la medida que el deudor cumpla con los términos y condiciones contemplados por el contrato al efecto.
  • En el caso del deudor, a partir de la suscripción de éste y del primer desembolso, cumplir con las obligaciones del contrato y, entre ellas, la de repagar el monto dado en préstamo.

Cada contrato de crédito, no obstante sus similitudes entre sí, es un instrumento a la medida que requiere de las habilidades de los expertos comerciales y legales de las partes. La redacción precisa y eficiente de un contrato es siempre un desafío e, inevitablemente, un ejercicio perfectible en cada transacción.

Desde un punto de vista de la estructura del contrato de crédito, podemos decir que éste contempla, por lo general y principalmente, las siguientes secciones:

  1. Comparecencia de las partes, cada una actuando a través de sus representantes legales.
  2. Antecedentes de la operación, con el objeto de aclarar quienes son las partes y el motivo que las lleva a celebrar el contrato.
  3. Definiciones del contrato, las que se usarán con mayúsculas en la documentación del financiamiento, siempre con el mismo significado y sin perjuicio que se incluyan definiciones en otras clausulas o secciones de la documentación del financiamiento.
  4. Indicación del objeto del contrato, su monto, tasa de interés, carácter o no de reajustable, forma de desembolso, la existencia de uno o más tramos (préstamos dentro del crédito con características y propósitos distintos), posibilidad de prepago y costos asociados.
  5. Las condiciones precedentes para el cierre del contrato y él o los desembolsos dentro del mismo.
  6. Las representaciones y garantías que da el deudor a exigencia del acreedor y que dicen relación con aspectos esenciales para el otorgamiento del crédito: existencia del deudor, estar autorizado corporativamente para contraer la deuda, no encontrarse en estado de insolvencia, etc.
  7. Obligaciones de dar, hacer y no hacer de carácter general y financieras: entre éstas encontraremos cláusulas como las denominadas pari passu, negative pledge, ratios de endeudamiento, subordinación, control de propiedad o gestión, etc. Y, asimismo, la obligación de constituir garantías, contratar seguros, proporcionar información sensible, entre muchas otras posibles.
  8. Causales de incumplimiento, las que podrán o no consultar periodos de gracia o cura.
  9. Si el contrato es sindicado o club deal, y si contempla una estructura compleja de garantías, podrán contemplarse también cláusulas que designan las funciones de un banco agente y de un agente de garantías. De manera paralela, también podrá existir un acuerdo entre acreedores que regulará la relación entre estos en aquellos aspectos que no tiene sentido incluir el contrato de crédito.
  10. Disposiciones misceláneas para el buen funcionamiento del contrato y relacionamiento entre las partes, incluidas las relacionadas a notificaciones, ley aplicable y tribunales competentes.
  11. Personerías, esto es, la documentación que acredita la capacidad de los representantes para actuar en representación de cada una de las partes.

La asesoría legal en esta materia es esencial y tiene por objeto buscar la redacción de una documentación de financiamiento que atienda adecuadamente el interés del negocio financiero para el acreedor y el deudor. En este sentido: claridad, equidad, flexibilidad y previsión son elementos esenciales para considerar durante la elaboración de estos documentos.