Dentro de los múltiples temas que se encuentran instalados en nuestra agenda legislativa, hay uno en particular que ha generado posiciones opuestas y controvertidas entre los distintos intervinientes. Nos referimos al proyecto de ley que establece el nuevo royalty minero.

En gran parte de los países del mundo que poseen recursos mineros, se ha implementado una tributación especial y especifica para la explotación y producción de este tipo de recursos, estableciendo tasas diferenciales, gravámenes específicos a las ventas o utilidades, entre otros mecanismos y esquemas.

En nuestro país, el actual royalty o impuesto especifico a la actividad minera (en adelante indistintamente denominado como “IEAM”), se estableció en el año 2013 y es que el se encuentra vigente hasta el día de hoy.

El royalty chileno es un impuesto progresivo, que grava el margen operacional, es decir, una vez descontados los costos operaciones al precio de venta del mineral. La tasa de este impuesto, dependiendo del tramo en que nos encontremos, va desde el 0,5% hasta el 1,93% para la mediana minería, y desde el 5% hasta el 14% para la gran minería, existiendo un tramo exento, cuando las ventas anuales sean menores al equivalente de 12.000 toneladas de métrica de cobre fino.

A principios del mes de mayo de este año, la Cámara de Diputados aprobó un nuevo proyecto de ley que establece “una compensación a favor del Estado por la explotación de la minería del cobre, del litio y de todas las sustancias concesibles, equivalente al 3% por ciento del valor ad valorem de los minerales extraídos”.

Asimismo, señala que “En el caso de que el precio promedio anual de cobre, registrado según las cotizaciones de la Bolsa de Metales de Londres, supere los dos dólares por libra, la compensación para aquella parte adicional del precio, entre dos dólares, y dos dólares y cincuenta centavos de dólar por libra de cobre, será equivalente al 15 por ciento del monto ad valorem de las ventas anuales; para aquella parte adicional del precio superior a dos dólares y cincuenta centavos de dólar, y hasta tres dólares por libra, será equivalente al 35 cinco por ciento; para aquella parte adicional del precio superior a tres dólares y hasta tres dólares y cincuenta centavos de dólar, será equivalente al 50 por ciento; para aquella parte adicional del precio superior a tres dólares y cincuenta centavos de dólar, y hasta cuatro dólares por libra, será equivalente al 60 por ciento, y para aquella parte adicional del precio superior a cuatro dólares la libra será equivalente al 75 por ciento”.

Este nuevo proyecto no solo busca subir la tasa mínima del impuesto específico a la actividad minera a un 3%, sino que también exige una compensación adicional cuando el precio del cobre se encuentra por sobre los tramos establecidos en la ley, los cuales se basan en el precio promedio anual registrado en la bolsa de Metales de Londres. Así, por ejemplo, para un precio promedio igual a 4 USD/lb, la tasa efectiva del impuesto específico a la actividad minera estaría cercana al 21,5%.

Esta alza impositiva, según los expertos, podría afectar considerablemente la viabilidad y conveniencia económica de los actuales y futuros proyectos mineros, en consideración a los precios de los contratos, los costos de producción y exploración, tecnología aplicada, etc.

Adicionalmente, y de convertirse en ley el proyecto aprobado por la Cámara de Diputados, hay que considerar que de acuerdo a los datos entregados por el Ministro de Minería y Energía, Juan Carlos Jobet, “Chile pasaría a ser prácticamente un país en que las compañías tendrían que tributar el doble de lo que tributan en otros países con los que competimos para traer capital y para tener participación de mercado internacional en el cobre (…) Este dato es importante tenerlo a la vista. Con este impuesto no es que estemos un poco arriba o abajo, estamos completamente fuera de rango”.

Actualmente, la discusión del proyecto se encuentra en la comisión de Minería y Energía del Senado, y desde el Gobierno se espera que dicho proyecto pueda moderarse en la siguiente etapa.

 

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La presente información es un servicio de cortesía de PALMA, y no constituye una opinión o asesoría legal respecto a un caso particular